LA OPORTUNIDAD PERDIDA

Es un hecho que hasta en las situaciones más adversas, se dan condiciones para acciones que pueden ser una oportunidad.

En medio del desplome económico y de salud en el que vivimos actualmente -por cierto, la recomendación es que redoble su cuidado porque contrario a lo dicho, se ha expandido el contagio del Covid-, se están perdiendo nichos de oportunidades en diversos aspectos:

1.- Hacer una depuración en la norma regulatoria, que no es otra cosa que quitar los infinitos trámites oficiales, tanto para abrir una empresa, reinvertir, construir, generar empleo y por consiguiente pago de impuestos.

Se les está pasando el tiempo tanto a los legisladores como autoridades ejecutivas federales, estatales y municipales para generar una nueva visión, moderna, sobre la reactivación económica en tiempos de crisis, que quedaría como legado invaluable para cuando en algún momento se logre la normalización de actividades.

De la misma forma, los aspirantes a cargos públicos ni remotamente han presentado una propuesta en este sentido, porque simplemente desconocen la diferencia entre competencia y competitividad. Sino lo hacen ahora, después mucho menos.

2.- La inacción de organismos representativos ciudadanos que han brillado por su ausencia, y sólo se han plegado a lo que las autoridades de todos los niveles les imponen. No hay pues una línea propositiva para crear condiciones que obliguen a las instancias oficiales a hacer un mayor esfuerzo, más allá del obligado por la pandemia. Y en gran parte se debe a que tampoco por el lado privado se quiere comprender que hay una necesidad de negociar donde todos contribuyan buscando el bien común. Los logros de los grupos organizados son muy pequeños comparado con el tamaño de la emergencia que se vive en el país, estados y municipios -aunque no faltan quienes como pretexto digan que esto está sucediendo en todo el mundo-. Se está perdiendo la oportunidad de crear contrapesos serios, con conocimiento y a la altura de las circunstancias.

3.- En la rebatinga por alcanzar candidaturas de los diversos cargos públicos que estarán a elección el próximo mes de junio de este año, los aspirantes salen hasta debajo de las piedras, unos sin trayectoria, sin conocimiento, sólo tras el interés personal… y lo peor prometiendo banalidades generales, sin presentar propuestas serias, responsables y de acuerdo a las condiciones reales con las que se llegará a la administración pública. Están dejando pasar la gran oportunidad de hacer pre o campañas diferentes, buscando creativamente acercar sus propuestas a la mayoría de la gente.

Pero bueno estamos en febrero, así que… Feliz Día del Amor y la Amistad