Llevamos prácticamente dos años de andar sin rumbo fijo los seres humanos, pero principalmente los mexicanos ante la serie de adversidades que se nos han venido encima.
Vale la pena hacer la aclaración que en el caso de nuestro país y en especial de Acapulco, ya estábamos en una crisis económica y de seguridad, a la cual se sumó el grave problema de la salud con el arribo del Covid en 2020, que ha dejado cientos de fallecimientos en la entidad que en su mayoría son del puerto.
Las autoridades anteriores y actuales, a nivel estatal y municipal, se han enfocado en atender los asuntos urgentes y dejando los importantes para darles un tratamiento especial, aunque la falta de tiempo y recursos cada vez los aleja más de esa situación.
De esta forma se va saliendo de pequeños trances, esperando que en algún momentos las condiciones cambien para finalmente dar soluciones permanentes.
Los casos de relevancia que se deben atender:
1.- Salud. El Covid, que llegó para quedarse un buen rato. ¿Se tomarán las medidas necesarias para proteger la salud de los ciudadanos? Como es inmunizar de manera general y permanente, sin trabas burocráticas y falta de insumos para las pruebas Covid. Regresar a que sea el Sistema Nacional de Vacunación con su estructura probada (que esperemos aún esté intacta) quien se encargue de la vacunación. Y esto sólo por mencionar al coronavirus sin contar otras enfermedades en las que hay escasez de medicamentos.
2.- Economía. Acapulco en los últimos años se caracterizaba por ir en descenso en la preferencia de turismo de primer nivel, la falta de vuelos directos, la oferta hotelera cansada e inseguridad hizo que el turismo de oferta fuera el que estuviera más interesado en nuestro destino, y así ha sido hasta la fecha. La llegada del Covid se sumó a los factores que alejaron aún más a los vacacionistas. La duda aquí es si se aferrarán en dejar que todo siga igual en aras de no parar supuestamente la economía, en lugar de entrarle a la oportunidad de regular condiciones de acceso y protocolos que hagan a Acapulco un sitio seguro para viajar.
3.- Seguridad. Sólo basta ver las noticias para darnos cuenta por lo que estamos pasando. Y no es que en el puerto hayan bajado los hechos delictivos, sino que han aumentado en otras partes del país -lo cual también es grave y sintomático de que algo anda mal- , y es por ello que otros sitios nos han quitado el ser la ciudad más peligrosa. Certificación, capacitación y equipamiento son las tareas pendientes en los cuerpos policiacos, antes de que cambiarlos por militares sea la única opción.
Y esto sin contar con la anarquía urbana que ha hundido al puerto en un desorden de convivencia cotidiana. Hay pues, mucho de que ocuparse, por lo que la pregunta seria es ¿Hacia Dónde Vamos? , cual es el el rumbo-destino de quienes vivimos en este sitio tan lleno de bellezas naturales pero repleto de contradicciones.
