HABLAR O ACTUAR BIEN POR ACAPULCO | EDITORIAL

Quien no quiera aceptarlo vive en el error: pero podemos asegurar que una de las temporadas vacacionales más importantes de Acapulco, como es la de Semana Santa, se vio afectada en sus índices de ocupación a consecuencia de los hechos violentos ocurridos en plena zona turística los que resultaron víctimas mortales vacacionistas, durante estos días

Saldrán las cifras alentadoras oficiales, se hablará que no hubo playas contaminadas esta ocasión, que hay cientos de agentes de la Guardia Nacional, Marina y Ejército cuidando el destino… pero la verdad es que los hechos violentos de alto impacto se dieron en plena zona vacacional y eso, dañó a Acapulco.

La estrategia de llenar de marinos, guardia nacional u otro grupo policiaco al puerto ha quedado comprobado por años, que no es la más adecuada. Los hechos nos están rebasando y la afectación de Acapulco como destino turístico cada vez es mayor.

Se podrá decir que también sucedieron actos violentos de alto impacto en Cancún, en la Riviera Maya u otro destino o estado del país, pero eso sólo justifica que se desarrollen ese tipo de eventos delictivos como si no ocurriera nada.

Durante años le han pedido a la gente de Acapulco que aguante esos y otros hechos que han deteriorado la calidad de vida local y como destino vacacional, porque si se quejan inmediatamente son clasificados como que están en contra del puerto, nada más alejado de la realidad.

Lo único que ha propiciado esa línea de no quejarse de nada es impunidad y que el cáncer crezca, así como darles elementos para que las autoridades en turno no se apliquen a darle solución al problema de inseguridad, que desgraciadamente va en crecimiento.

Asi que se está ante la disyuntiva: de seguir con la misma política de postear fotos de las bellezas naturales de Acapulco cada vez que haya víctimas en la zona turística o asumir posiciones que sin considerarse como confrontación, se le pida a las autoridades correspondientes mayor eficiencia en materia de seguridad. Así que hablar o actuar bien por Acapulco… es decisión de cada uno de la gente del puerto.