
Por Mary Carmen Hollenstein
En días pasados fui testigo de una celebración que, como su nombre lo dice, estuvo llena de armonía. El Grupo Armonía se dio cita en el restaurante Foresta para festejar el cumpleaños de la joven Regina Fragoso, y puedo decirles que la convivencia no pudo ser más divertida.
Fue un ambiente cálido y alegre. Entre risas, abrazos y el sonido de las copas brindando, cada una de las integrantes se dio tiempo para felicitar a Regina, quien no dejó de sonreír ni un instante. La cumpleañera lucía radiante y emocionada, disfrutando cada detalle que sus amigas prepararon para ella.
La mesa se llenó de platillos deliciosos, pastel y, sobre todo, de anécdotas que solo un grupo tan unido como este puede compartir. Me encantó ver cómo todas participaron: unas tomando fotos, otras cantando las mañanitas, y todas coreando buenos deseos para Regina.
Sin duda, fue una tarde especial donde la amistad fue la invitada principal. El restaurante Foresta puso el escenario perfecto con su ambiente acogedor, sus botargas y animadores, pero el verdadero encanto lo puso el Grupo Armonía con su cariño y alegría haciendo sentir especial a Regina.
Estoy con una sonrisa, porque comentarles de eventos así me recuerda que los mejores festejos son los que se celebran entre amigas de corazón.
