
Con el azul intenso de la bahía de Acapulco como telón de fondo, el Colegio de Médicas del Estado de Guerrero, que preside la Dra. Vidalina Castañeda Sánchez, celebró en días pasados el Día de las Madres con un desayuno lleno de sonrisas, abrazos y gratitud hacia quienes ejercen dos de las labores más exigentes y nobles: ser médica y ser mamá.
El encuentro reunió a las integrantes del Colegio en un conocido restaurante frente al mar, donde la brisa y la vista al Pacífico acompañaron una mañana de convivencia, anécdotas y reconocimientos. Entre platillos exquisitos y detalles especiales, las asistentes disfrutaron de un merecido respiro de las guardias, consultas y desvelos que marcan su día a día.
Durante el evento, la Dra. Castañeda Sánchez destacó la doble vocación de sus colegas: “Cuidar la vida en un hospital y cuidar la vida en casa exige corazón, ciencia y una fuerza que solo una mamá médica entiende. Hoy nos celebramos entre nosotras porque sabemos lo que cuesta y lo que vale”.
El momento más emotivo llegó con la lectura del mensaje dedicado a las festejadas:
_Ser mamá ya es el trabajo más importante del mundo.
Ser médica es una de las vocaciones más nobles.
Tú haces las dos cosas, todos los días, con una sonrisa aunque estés cansada.
Hoy te aplaudimos doble: por la vida que cuidas y por la vida que crías.
¡Feliz Día de las Mamás Médicas!
Te mereces todo el descanso y amor hoy._
Entre aplausos, fotografías y regalos, las doctoras brindaron por la vida, por sus familias y por la hermandad que las une. La celebración cerró con el compromiso de seguir dignificando su profesión sin dejar de lado el amor que entregan en casa.
Porque si algo quedó claro en esa mañana frente al mar, es que las mamás médicas de Guerrero no solo salvan vidas: también las forman, las guían y las llenan de amor. Doble vocación, doble mérito.
