Por Alfredo Pérez Royin
Después de un año de suspender la velada a la Virgen, debido a la pandemia, directivos y personal que colabora en el Hotel Royalti rindieron tributo a la Virgen de Guadalupe con una “noche de mil colores” por la decoración que lució la hospedería esa noche: un tendido de listones multicolores que colgaban a lo largo y ancho del lugar.
Puntuales a la cita llegaron los colaboradores del Hotel Royalti acompañados de sus familias, así como los invitados de la familia Timm Román a venerar a la Reina de México.
Como se ha hecho costumbre, el Padre Adolfo Silva Pita ofició la misa en honor a la Reina de México, y durante el sermón, hizo hincapié en el fervor guadalupano de los mexicanos.
Durante la ceremonia religiosa se agradeció a la Guadalupana por todas las bendiciones recibidas en el año y se pidió también por el eterno descanso de Rosita Román de Timm, quien hace 30 años inició la tradición de velar a la Guadalupana. Eder Vieyra Navarro, fue el encargado de interpretar los cantos de la misa, lo cual le dio un toque a la celebración.
Al término de la misa los “Vivas” a la Virgen de Guadalupe, ahora llamada Reina de Latinoamérica, no se hicieron esperar y el ambiente de alegría se empezó a vivir con la participación del mariachi Águila Real que llegó a cantar las mañanitas a la Virgen y alegres canciones de la preferencia de los invitados, mientras ellos degustaban de una cena guerrerense que consistió en pozole, tamales, café de olla y un rico mezcal de Guerrero; y de postre, nieve de coco.

Cabe mencionar que esta celebración es también en agradecimiento al personal del Hotel Royalti por su esfuerzo y dedicación en las labores desempeñadas durante el año.
Baltazar Hidalgo y su hijo Yair Baltazar Hidalgo, pusieron el toque bohemio y de alegría a la velada, interpretando bellas melodías románticas y festivas que pusieron a bailar a los invitados.



