
Cuando llevan a cabo encuestas y preguntan sobre el principal problema que como sociedad pudiéramos tener, los primeros lugares, por lo general se los llevan la inseguridad y corrupción, porque los ven como algo independiente al tema principal, el que podría ser el origen de gran parte de los problemas: la impunidad
Dos situaciones en el tiempo actual, nos pintan cómo se pavimenta un camino hacia precisamente la impunidad. El primero de ellos fue el fallo del Tribunal Electoral de la Federación que exoneró al familiar del anterior mandatario nacional de actos ilegales, cuando en videos se comprobó que había recibido mucho dinero en efectivo en sobres amarillo y ahí él decía que eran para las campañas del ahora partido oficial, lo cual de acuerdo a la Ley Electoral es ilegal, y todavía más, el expresidente públicamente aceptó que eran aportaciones para el mantenimiento de su movimiento. Aún con esas pruebas confesionales, decidieron exonerar a dicha persona, con lo cual se generaba impunidad y que podrían volverlo a hacer sin temor alguno.
El otro caso es la decisión de quitarles los permisos como entidades receptoras de donativos a tres organismos que se han caracterizado por ser críticos al realizar investigaciones que exhiben delitos, índices comparativos, deficiencias y abusos oficiales. Estas fueron: México Evalúa, IMCO (Instituto Mexicano para la Competitividad), Mexicanos Primero y Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.
Cerrarles las puertas a sus ingresos, es sin duda la mejor manera de asfixiarlos financieramente y con ello sentenciarlos a la posibilidad de cerrar sus oficinas, con lo cual el sector oficial se quitaría un gran peso en la exigencia de que sea transparente, honesto y rinda cuentas.
Con esas dos acciones: la exoneración y quitar donativos a organismos críticos, lo que único que se logra es abrirle la puerta de par en par al mayor problema de nuestra sociedad: La impunidad.