Por: Ximena Vargas
El diagnóstico oportuno es un aspecto crucial durante esta pandemia, por lo que es necesario evaluar los métodos principales para detectar una infección por SARS-CoV-2. Actualmente existen tres tipos diferentes de pruebas diagnósticas: prueba molecular, test de antígeno, y prueba de anticuerpos. Para asegurar la mayor certeza a la hora de hacerse una prueba, es importante saber cuál test es el indicado en cada caso; por lo cual les explicaré un poco sobre los puntos fuertes, débiles y en que comento es conveniente usar cada método para diagnosticar una infección por COVID-19.

Prueba Molecular (PCR)
Este tipo de prueba mide el ARN viral, tomando una muestra de exudado nasofaríngeo. Sin duda, esta es la forma más sensible y específica para confirmar un diagnóstico de covid-19, incluso en casos donde la carga viral es baja, permitiendo la detección del virus aún sin la presencia de síntomas. Debido a que este tipo de tests requieren de equipos especializados, el costo es más elevado que una prueba de antígenos, y su tiempo de espera es alrededor de 24 a 48 horas. Pero esto la posiciona como la prueba de más alta precisión en el mercado.

Test de Antígeno
Este tipo de prueba mide las proteínas virales, tomando una muestra de exudado nasofaríngeo. Este método identifica rápidamente personas infectadas cuando tienen algún síntoma, pero no puede detectar una carga viral baja. Debido a esto, no es un método tan sensible como las pruebas moleculares, aumentando la probabilidad de falsos negativos. Estas famosas pruebas rápidas dan resultados de 15 a 20 minutos después de la toma de muestra, y puede realizarse fuera de laboratorios, como en el caso de las farmacias. Al ser una prueba que se puede fabricar fácilmente a gran escala, su costo es menor al de las pruebas moleculares. Cabe destacar que es un método muy bueno para confirmar el diagnóstico cuando el paciente tiene síntomas notorios, pero su sensibilidad baja al tratarse de casos asintomáticos o con carga viral baja. Un negativo con este tipo de pruebas no necesariamente significa que el paciente no tenga coronavirus, ya que puede tratarse de alguno de los casos antes mencionados; pero un caso positivo si asegura una infección presente.

Prueba Serológica (Anticuerpos)
Este tipo de prueba detecta los anticuerpos IgG e IgM a partir de una muestra sanguínea, los cuales son anticuerpos que se empiezan a expresar en el paciente tras una infección, en este caso por coronavirus. Este método es una prueba indirecta de la infección que puede realizarse tras dos semanas de inicio de los síntomas, permitiendo saber si una persona estuvo infectada, dando un diagnóstico tardío o retrospectivo. Debido al tipo de anticuerpos que detecta, es posible obtener falsos positivos, al no ser capaz de distinguir entre la producción de anticuerpos debido a una infección natural y la debida a la vacunación. Su precio suele encontrarse en un rango similar al de las pruebas rápidas.

