Brinda Amigos de la Bohemia Emotivo Homenaje a Olivia de Montenegro

Hay voces que no solo cantan, acarician el alma. Y el pasado 30 de mayo, en el Restaurante El Jaguar, una de esas voces fue celebrada como se merece: Olivia de Montenegro recibió el cariño, la admiración y el aplauso de pie del Grupo Amigos de la Bohemia, en un homenaje que se volvió poesía.

 

La mañana fue de piel chinita. Convocados por el Comité Organizador —Eneida Guerrero, Karla de Montenegro, Ricardo Arcos, Laura Padilla Guerrero y Alberto Cortés Medina— los bohemios de corazón se reunieron para decirle “gracias” a quien ha dedicado su vida al arte de la música, dejando huella con su voz, sensibilidad y pasión.

 

El motivo era claro y profundo: reconocer una trayectoria invaluable. Porque Olivia no solo interpreta canciones; las habita. Su talento ha enriquecido el alma de quienes la han escuchado y ha engrandecido la cultura bohemia de Acapulco, esa que se canta bajito o fuerte pero con el corazón en la mano.

 

El momento más conmovedor llegó cuando sus hijas le cantaron. Madre e hijas, unidas por la sangre y por la música, regalaron lágrimas de emoción a todos los presentes. Después, la propia Olivia de Montenegro tomó el micrófono y, como solo ella sabe, convirtió El Jaguar en un templo de recuerdos, amores y boleros. Cada nota fue un viaje.

 

Los integrantes de Amigos de la Bohemia no dejaron de aplaudir. Disfrutaron cada interpretación agradeciéndole por tanta música, por las emociones regaladas y por ser inspiración de generaciones. “Gracias por ponerle banda sonora a nuestra vida”, se escuchó decir entre mesas.

 

De manos de los organizadores, Olivia recibió un Reconocimiento que pesa menos que todo el cariño que se llevó esa mañana. Un símbolo de gratitud por una vida dedicada a engrandecer el arte.

 

Lo que empezó como un desayuno, se alargó hasta más de medio día. Y es que nadie quería irse. El júbilo, las anécdotas y las canciones hicieron que el tiempo se detuviera. Así es la bohemia: no tiene horario cuando el alma está contenta.

 

Olivia de Montenegro nos recordó que hay artistas que no pasan de moda porque nunca se fueron del corazón. Acapulco le canta a Olivia, porque Olivia le ha cantado a Acapulco toda la vida.

 

¡Por muchos años más de bohemia, maestra!