ARRANCAN | EDITORIAL

En lugar de estar viendo los ciudadanos (y enganchándose muchos de ellos) lo adelantada de la sucesión presidencial, ya que las elecciones serán el próximo año, y de acuerdo a la Ley Federal Electoral los procesos de selección de candidatos aún no debieran iniciar, se tendría que ver más otros temas como el de la creciente inseguridad, violencia, crecimiento del costo de alimentos, falta de medicamentos, pero el distractor, cargado de morbo, jala más que las carencias.

México está envuelto en una efervescencia política, que en cualquier momento puede dar una nota de alto impacto negativa, sino es que a nivel regional ya la está dando, pero como la atención se centra en lo nacional, pasa desapercibido.

El partido en el poder tiene a sus precandidatos y precandidata en una pasarela nacional. Los de la oposición que van en alianza ya definieron su método, el cual tiene una pequeña apertura de participación ciudadana, pero que de igual forma se suma al adelanto de los tiempos electorales.

Falta el partido naranja en decidirse por su modelo de selección, ya que asegura su dirigente que irán solos en la búsqueda de la presidencia de la República.

Como ciudadanos hay que ser más que cautelosos, en el 2024 se tiene una gran responsabilidad cívica. Para algunos ya está cantado el resultado a favor del partido en el poder, para otros, sabiendo su desventaja, consideran que la moneda está en el aire.  Para la sociedad su futuro lo ve pasar comprometido sin propuestas viables para recuperar su calidad de vida.

Por lo pronto, la inercia nos hace seguir el ruido que hacen los políticos. Solo resta esperar que muy al interior los mexicanos tomen conciencia de lo que viene.