A 10 años del regreso a la casa del Señor, el recuerdo de Rosita Román Venegas sigue presente en los corazones de familiares y amigos, principalmente en el de su hijo Alfonso Timm Román, quien encontró consuelo en la Fe para aceptar la voluntad de Dios; por tal motivo, cada año después de su muerte, el 21 de abril del 2012, se ha dedicado a honrar la memoria de su madre con una ceremonia religiosa, a excepción de los dos años que por pandemia no se realizó la misa de aniversario luctuoso que tiene como costumbre reunir a decenas de familiares y amigos.
La iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe ha sido durante 10 años el recinto para celebrar la homilía en memoria de la tan querida Rosita.
El Padre Adolfo Silva Pita, es quien ha oficiado las misas concelebradas durante estos años por el eterno descanso de Rosita, acompañado por los sacerdotes Mario Palma García, Yvans García, Enrique Garibo, Angel Cuevas y Luis Piza, por mencionar algunos.
Cada año, con el mismo cariño de siempre, Alfonso Timm Román, se ha esmerado en el arreglo de la iglesia, siempre con rosas rosas, la favoritas de su mamá.
El toque emotivo de cada eucaristía han sido los cantos religiosos, en los que han participado, parte de los músicos de la Filarmónica de Acapulco, el dúo Amor Dei y el Coro de la UAGro, dirigido por Martha Contreras.
Al término de cada una de las misas, la presencia del mariachi recordaba la alegría con la que Rosita vivió su vida. Canciones como “Por los Caminos del Sur”, “Acapulqueña”, “Amor Eterno”, “La San Marqueña”, algunas de sus favoritas, se incluían en la serenata en su honor.
En estos 10 años, al término de la misa, Alfonso Timm Román, de manera personal les ha dado las gracias a familiares y amigos por el cariño que en vida y después de su muerte, le han manifestado a su mamá.
En los primeros años, después de la eucaristía, se ofrecía una cena a los invitados, donde permanecía vivo el recuerdo de Rosita Román Venegas.





