¿Ya te diste cuenta?

Es una mala apreciación que en estos momentos, para justificar la falta de resultados en materia de seguridad, la ciudadanía ha adoptado aquello que “lo bueno de todo esto es….” y se viene una serie de hechos que actualmente suceden en el hogar, los familiares, el trabajo y otras actividades sociales.
El asunto no es que se estén cambiando hábitos y manera de interactuar en la familia y actividades sociales. No, el asunto mayor es si ya te diste cuenta de lo que significa que pongas má atención en los detalles que genera estar más en contacto y cuidado de tus seres queridos.

Si no te das cuenta que el hacer un esfuerzo por saber un poco más de la conducta de tus hijos, de adentrarte en sus problemas y verlos desde la óptica que es necesario darles una mayor atención a todos sus asuntos, sólo te quedaras en el disfrute de “unos momentos familiares”… y hasta ahí.
Te quedarás en el árbol y no verás el bosque de lo que contribuye a la sociedad que en la familia se dé un desarrollo armónico que genere mejores ciudadanos a la comunidad.

Por el “exceso de trabajo y ocupaciones” se fue dejando de lado la educación real, la que genera valores, conducta, carácter y forja ciudadanos, para cederle la responsabilidad principalmente a los maestros ya sea de escuelas públicas o privadas.

Un ejemplo: ¿qué contestaban los padres cuando les preguntaban porqué sus hijos e hijas ya estaban en los antros a la edad de 13, 14 o 15 años? Y la respuesta inequívoca era: “es que todos sus amig@s van, y pues l@ presionan, y ni modo que él/ella no vaya?

De ahí la pregunta de este editorial ¿Ya te diste cuenta? que si nuestros hijos adquieren mayor conocimiento de lo que sucede también los educas a tomar decisiones responsables. Y si una persona toma decisiones responsables se vuelve un ser humano independiente que generará por lo tanto mayor conciencia social en su comunidad.

¿Ya te diste cuenta, qué tanto los jóvenes requieren más atención que diversión sin freno? ¿Ya te diste cuenta de cuántos jóvenes toman decisiones equivocadas porque no tiene y la atención requerida de sus padres?
Por eso analiza cada acción que has tomado forzado (a) por el ambiente que vivimos, y checa si en algo estás contribuyendo tú para que frene tanto descontrol. Si el núcleo familiar está unido a través del respeto, honestidad y demás valores, ten la certeza que obligarás paulatinamente a un cambio para bien de Acapulco. Y lo importante: se EDUCA con el EJEMPLO, nunca, pero nunca, lo olvides.

EL PODER DEL MAGISTERIO.- Pocas veces se puede estar a favor en la manera de protestar del magisterio oficial en Guerrero. Y lo que están haciendo en estos momentos de exigir seguridad a maestros a través de un paro de clases, vale la pena analizarlo con serenidad. Pero hay que ser sinceros: empresarios, discotequeros, hoteleros, doctores, ciudadanía en general se ha quejado y no ha sido atendida porque no son un grupo que represente seriamente lo que a las autoridades les interesa, y que sí tiene a manera corporativa dicho magisterio: votos.

Ojalá los maestros comprendan el poder que tienen y que no vayan a cambiar su exigencia por un aumento salarial o prestaciones con las cuales los tienen acostumbrados de darles para tranquilizarlos. Le deben a la ciudadanía mucho, este es el momento de retribuírselo… su exigencia debe ser a favor de todos los acapulqueños.

PD.- Y contratodo celebra como se merece este 15 de septiembre. Da el grito con todo.

Pasmados

Se entiende que la ciudadanía quede pasmada cuando algo se sale de su control y no puede actuar en consecuencia, incluso al pasmo se suma un sentimiento de vulnerabilidad e impotencia que quienes la han vivido de cerca lo pueden entender muy bien… y cada día son más quienes lo comprenden desgraciadamente

Que el sector oficial se quede pasmado eso sí preocupa. Vamos a explicarnos: es cierto que en materia de seguridad se tiene un planteamiento claro para su atención, que al menos eso nos dicen los tres niveles de gobierno… y se esperan resultados.

Pero qué pasa con las otras áreas de gobierno y sobre todo de los otros poderes de gobierno.

Si el reclamo es que terminemos con la corrupción e impunidad y que haya orden y legalidad, pues entonces qué están esperando las autoridades y los diputados locales para hacer las adecuaciones necesarias.

Ya habrían de presentar los del Congreso del Estado una Ley de Transparencia, una Ley de Adquisiciones y una reforma en la Ley de Transporte Público, mínimo, que diera resultados concretos, adaptado a lo que estamos viviendo.

Por años y periodos de gobierno se ha pedido que quede constancia de lo que compra y a quién le compra los gobiernos estatal y municipal. También que se regularice el transporte urbano y colectivo no sólo del puerto si no en toda la entidad, los mismos afectados lo piden, pero no son escuchados.

Hoy es el momento oportuno para darle solución a muchos problemas, sin embargo, pareciera que entre nuestra clase política no se tiene la suficiente estatura para lo que demanda la ocasión.

Siempre lo hemos dicho en este espacio, lo que se requiere es hacernos un planteamiento profundo en cuanto al origen de mucho de nuestros males, y no quedarnos sólo en urgir a la solución de lo que son las consecuencias.

PARA NUESTROS LECTORES.- Algunos piensan que hablar bien de Acapulco es lo que deberíamos de hacer en estos momentos, otros en cambio consideran que debemos exponer la situación real que se vive. En Presencia creemos que ambos tienen razón. Sólo que desde estas líneas proponemos que cada quien haga algo con el objetivo de mejorar Acapulco… si tú quieres contarnos qué haces cada día para que Acapulco mejore -obvio no se trata de hacerla de héroe-, si nos explicas cuáles son las pequeñas o grandes acciones que realizas para que seamos una mejor sociedad sería estupendo y si nos lo permites lo publicaríamos con gusto. Y lo importante: son acciones QUE TU HACES no que QUIERES QUE OTROS TAMBIEN HAGAN lo que nos gustaría conocer, porque como lo hemos dicho muchísimas veces se EDUCA con el EJEMPLO y así es como nos gustaría que se contagiara medio Acapulco con el ejemplo de lo que cada quien hace desde su trinchera por mejorar.

Hay que recordar que el puerto ya venía de un problema serio de mala calidad en el servicio turístico, que se ocultaba porque siempre pensábamos que si el vacacionista no regresaba siempre habría otro que llegaría en su lugar, lo cual ahora vemos que no es cierto.

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Frágil Equilibrio

Por Nadia Fernanda Vargas Estrada

Eran las 7:00 A.M. cuando me levanté. Se supone que uno puede presentir cuando algo malo sucederá al despertarse, pero ese no fue mi caso; lo único en lo que pensé en ese momento era que se me había olvidado cambiar el tono de mi alarma. Que molestia, odio ese sonido.

Descolgué mi uniforme del armario, todavía somnoliento y fui al baño, dispuesto a bañarme. Para mi sorpresa, el calentador no estaba prendido, por lo que me despertó una lluvia de agua fría.
-¿Mamá, se te olvido prender el calentador?-, grité desde mi ducha.
-¿Eh? ¡Ah, es cierto!-, respondió, recordando que no lo había prendido. Mientras, estaba yo congelándome.
-Se va a tardar en calentar, vas a tener que bañarte así-, fue su conclusión. Eso me temía, ahora tendré que bañarme con esta agua. Tendré suerte si no me convierto en un cubo de hielo.

Después de bañarme, me cambié, y me dispuse a ir a mí escuela. Tengo la suerte de vivir cerca de mí preparatoria, sólo es necesario que esté listo diez o quince minutos antes de que toque la campana, y me puedo ir caminando tranquilamente sin llegar tarde. Aún así, a veces me tardaba por esperar a mis amigos. Este no fue el caso hoy, ya iba algo tarde por el incidente de la ducha, así que no podía arriesgarme a llegar tarde.

A la mitad del camino, me di cuenta de algo. Se me había olvidado despedirme de mi mamá. No es que sea una de esas personas que son demasiado apegadas a su mamá para su edad, pero normalmente me despido de ella. Es sólo una costumbre, que hago desde que tengo memoria.

-No importa, es sólo un día.- fue a la conclusión que llegue, continuando caminando hacia la escuela.

-Me pregunto si me mandara un mensaje Paola.- De repente, ese pensamiento cruzó mi mente, al revisar la hora desde me celular. Llegué más temprano de lo que esperaba.

Paola es una chica que conocí hace unas tres semanas, más o menos. Es la prima de uno de mis amigos. Nos conocimos en la fiesta de mi amigo, pero como vamos en escuelas diferentes, nos comunicamos por mensajes, principalmente. Espero que me mande un mensaje antes de las clases, normalmente ella es la primera que lo manda.

Las clases transcurrieron con normalidad. Jugué fútbol en el receso. Casi me duermo en la clase de Cívica, después del almuerzo; debió ser que comí demasiado. Junto con mis amigos, empezamos a hacer los planes para el viernes. Normalmente vamos a ver una película, o nos reunimos en la casa de uno de nosotros a jugar videojuegos.

Cuando me di cuenta, ya eran las 2:00 P.M., hora de irnos. Teníamos un proyecto que entregar para mañana, así que mi equipo y yo nos quedamos hasta las 4:00 P.M. Si me dejan presumir, nos quedó excelente. Todos pusimos nuestro mayor esfuerzo, no puedo esperar para mostrárselo al maestro. Él sólo me ha puesto siete y seis, hasta ahora.

Nos despedimos, y me dirigí hacia mi casa. Seguí mi camino usual, pero me di cuenta de algo inusual. No había nadie en las calles.

Salí un poco de mi camino, a la Costera. Se escuchaban ambulancias, y policías, pero casi no había gente. Intenté acercarme un poco a un policía, pero tenía el presentimiento de que era mejor no saber. Me regresé a mi camino habitual, y llegué a casa. Como lo sospechaba, no me crucé ni con un alma en el camino.

Mi casa estaba desierta. A esta hora, lo normal es que estén mis padres aquí, más aún a esta hora. Claro, existen excepciones, como el caso de que alguno haya ido al banco, o por las tortillas, y haya habido un embotellamiento. Pero como había comprobado, no había nadie en las calles.

-Bueno, no sirve que me preocupe. Mejor haré la comida.- Si ser hijo de una pareja donde ambos padres trabajan me había enseñado algo, era a hacerme mi propia comida. Eso y lavar me ropa, pero prefiero fingir que no sé y que me la laven. Eso último se oyó mal, estoy consiente.

Hice salpicón, cuando terminé eran las 5:30 P.M., y todavía no había rastro de ellos. Intenté llamarles por mi celular, pero no contestaron. Después intenté comer, pero para ser sincero, no tenía hambre en lo absoluto.

Guardé mi porción en el refrigerador y oí a alguien entrar.
-¡Por fin!-, fue mi primera reacción.
-¿Dónde estaban? Saben por qu…- no era ni mi padre ni mi madre.
Era mi tía Ana; y estaba llorando.

-¡Aquí estas! ¡Gracias a Dios!- Corrió a abrazarme, sus ojos, desbordándose con las lágrimas. –Creí que te habíamos perdido, pero estas aquí! ¡Estás aquí con vida!-

-¿Qué?- No entendía, estaba confundido. ¿Donde más podría haber estado, que no fuera mí casa? Algo, mejor dicho todo lo que decía me daba un mal presentimiento; un muy mal presentimiento.

-¿Qué sucede?- podía apenas decir. Ella no dejaba de llorar y estrujarme. Cuando lo dije, ella dejó de llorar por un momento.
-¿No sabes? ¿De verdad no sabes?- Me vio, perpleja.
-No tengo ni la más mínima idea, tía.- Le respondí. –Pero es muy malo, verdad?- Ella sólo bajó la mirada y me dijo que necesitaba ir con ella, que era urgente.

En el camino, no lograba pensar en nada. O mejor dicho, pensaba en demasiadas cosas; pero demasiado rápido. No sabía ni qué ocurría, ni donde estaban mis padre, o cómo estaban, qué había ocurrido, o cuando, todo era demasiado abrumador para mi. Eran demasiadas preguntas, y ninguna respuesta.

Llegamos al hospital. Esa definitivamente no es una buena señal. Nos dirigimos a una habitación. El momento que entramos, me di cuenta. Eran mis padres.
-No puede ser-, salió de mis labios, antes de perder el control sobre mi mismo.

Corrí hacia ellos, pero mis tíos, que también estaban ahí esperándome, me detuvieron. Lloré, no pude evitarlo, estaba desesperando, e insipiente de la verdad. Grité con todas mis fuerzas, pero a decir verdad, no recuerdo que fue lo que dije; y no creo que importe.

Finalmente, me tranquilicé después de un rato. Me explicaron que fue lo que pasó. A las 2:40 P.M., mis padres fueron por las tortillas, juntos, ya que sabían que no iba a llegar yo hasta las 4:00 P.M. Al pasar por la Diana, hubo una sorpresa. Había una balacera. Sin un lugar a donde escapar, una bala perdida le dio a mi mamá en la cabeza, relevándola instantáneamente de este mundo. El auto perdió el control, y mi papá, en el asiento de copiloto, no pudo evitar chocar. Él sobrevivió, pero estaba por ser enviado a terapia intensiva.

Mi reacción debió de haber sido peor que al entrar a la habitación. En el fondo, lo sabía. Pero no fue así. Todo se sentía irreal, falso, frío. ¿Cómo podría yo creer que a mis propios padres les hubiera ocurrido esto? No era posible, y aunque en el fondo supiera que lo era, me sentía entumido. Me sentía a 5 metros de distancia de la realidad.

Velé por mi papá a su lado, el momento que lo sacaron de terapia intensiva. El resultado fue cuatro costillas rotas, hemorragia cerebral; la razón por la que lo metieron en terapia intensiva, y un sinfín de heridas de bajo nivel. Afortunadamente, la hemorragia fue tratada a tiempo, de lo contrario, me sentiría el doble de sólo de lo que estoy ahora.

Al día siguiente, fui al entierro de mi mamá. Me sentía alejado de todos, la gente sólo me daba sus condolencias y volvía con su familia. Y todavía no podía creer que en esa caja estuviera la mujer que me dio la vida, y que junto con mi padre, me crió y me educo. Ahí estaba ella, inmóvil y serena, y yo no podía ni hacer ni sentir nada en lo absoluto.

Entonces lo recordé. Ella se había ido, y no pude despedirme. Esa mañana, yo la había dejado sin decirle adiós. De repente, y sin avisar, la realidad me golpeó, con la fuerza de una avalancha. Las emociones desbordaban de mi cuerpo y mi alma. Con eso vino a mi la más grande epifanía: ella nunca volvería.

Volví a llorar, pero esta vez, nadie me paró. Todos sólo me observaron, con una mezcla de lástima y comprensión. Después de todo, sólo tenía 15 años, y acababa de perder a una de las personas más importantes de mi vida.

Poco a poco fui recogiendo los pedazos de mi vida. Mi padre fue enviado a casa a la siguiente semana. Durante su estancia en el hospital, y la primera semana en casa, no me despegué de él. Él hombre, del que era tan fácil depender, más sin embargo mi mamá nunca lo hizo, había sido reducido a un ser con la conciencia de un adulto, y un poco más de la capacidad física de un bebé. Lo alimenté, me hice cargo de que tomara sus medicinas, estuve siempre ahí, en caso de que me necesitara.

A la semana siguiente, era necesario que volviera a la escuela, muy a mi pesar. Eso ya no me podría importar menos, para ser sincero. Quisiera no tener que verlos, y afrontar las preguntas que deberán tener para mi.

Eran las 7:00 A.M. cuando me levanté. Nuevamente, me di cuanta que no había cambiado el tono de la alarma. Que molestia, odio ese sonido.

Descolgué mi uniforme del armario, todavía somnoliento. Esta vez, el uniforme lo había lavado y planchado yo mismo. Me dirigí al baño, dispuesto a bañarme. Para mi sorpresa, el calentador no estaba prendido, por lo que me despertó una lluvia de agua fría.
-Augh, ni modo- salí en toalla a prender el calentador, pero es verdad; no se calienta tan rápido. Lo apagué y termine de bañarme.

Por suerte, vivo cerca de mi preparatoria, así que llegar tarde no fue mi preocupación. Llegué, y como lo esperaba, todos estaban perplejos. Algunos me dieron sus condolencias, mientras que otros simplemente bajaban la cabeza cuando yo pasaba.

En el receso, observé al resto jugar fútbol. Me preguntaron si quería jugar, pero yo rechacé su invitación. Algunos de mis amigos salieron, y mi grupo habitual se reunió para hablar conmigo. Para mi sorpresa, se trataba de planear a donde iríamos el viernes.

-Me pregunto si me mandara un mensaje Paola.- De repente, ese pensamiento cruzó mi mente, al revisar la hora desde me celular. Me había mandado muchos, y también muchas llamadas, pero no conteste ninguna. Talvez sea yo quien deba mandarle uno.

Al transcurrir el día volví a preocuparme por las pequeñas cosas, por los egoístas detalles de antes. Pero en el fondo, sabía que no lo hacía porque de verdad me sintiera así. Lo hacía para intentar olvidar, con la esperanza de que talvez así, las heridas sanen

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Puntos de Quiebre

Por naturaleza, nos resistimos a comprender lo que nos sucede y tendemos a -dijera el dicho- tropezar con la misma piedra una y otra vez.

En Acapulco hemos vivido casos que han sido Punto de Quiebre en nuestra sociedad. Nos referiremos a los más contemporáneos: El brutal asesinato y violación de Merle Yuridia, la Defensa del Parque Papagayo y las consecuencias del Huracán Paulina.

En los dos primeros casos la movilización ciudadana se dio de manera espontánea , y se anotó en el segundo de los casos un éxito al lograr que el Gobierno del Estado no vendiera una parte de los terrenos del Parque Papagayo. En el caso de Merle Yuridia las marchas fueron el máximo movimiento, que no impidió que un Juez corrupto liberara al violador.

Sin embargo, lo que sucedió después del despiadado paso del Huracán Paulina por Acapulco pudiera ser una de las mejores muestras de organización ciudadana, pero también el mejor ejemplo de que la falta de constancia, las ambiciones políticas conjugadas con corrupción e impunidad dan al traste hasta con las mejores intenciones.
Las nuevas generaciones no lo recordarán bien, pero quienes sí, deberían de traer a la memoria las calles polvorientas, la falta de agua potable, de energía eléctrica en la mayoría de las colonias, la escasa ayuda, el cierre de escuelas, negocios, la parálisis económica por la baja de turismo… éramos un pueblo que emergía de la desgracia.

Pero perdimos la oportunidad de hacerlo con orden, organización, voluntad de luchar porque lo que ocasionó que en esas tres ocasiones la ciudadanía se organizara, no tuvo la suficiente fuerza para consolidarlo en mejores instituciones, mejores gobiernos, mejores oportunidades de incluirnos en la toma de decisiones.
Hoy estamos de nuevo ante un enorme reto. Mucho de ello no tiene que ver con salir a las calles a hacerla de héroe.

No, es momento de afilar las credenciales de elector, de esperar pacientemente que los ambiciosos partidos políticos y sus huestes de desgarren unos a otros con tal de conseguir las candidaturas para pomposamente saltar a ofrecernos… ¿Pero qué nos pueden ofrecer que no hayan podido hacer ahora que tienen responsabilidades claras? Habrá que preguntarles a es diputados federales, senadores, alcaldes, regidores, funcionarios públicos, diputados locales… a todos ellos que quieren seguir en la palestra pública y vivir del erario.
Seamos realistas, nos han cerrado a los ciudadanos todas las opciones para que como sociedad podamos actuar. Ellos, los partidos y sus políticos tienen el monopolio de quién debe gobernarnos, si no para eso se brincan de partido a partido.

Hay que crear ya la estrategia para quien quiera representarnos en cualquier nivel pase un riguroso examen ciudadano.

La Corrupción e Impunidad son el origen de nuestros problemas, hagamos algo ahora que todavía tenemos tiempo… y por supuesto empecemos desde nuestros hogares y trabajos. Eduquemos con EL EJEMPLO a las nuevas generaciones.

Baile Graduacion Secundaria Colegio español

BAILE DE GRADUACION DE SECUNDARIANOS DEL COLEGIO ESPAÑOL

Por Enrique Hernández

Con el rostro iluminado de felicidad por su egreso de la secundaria, la 4ta. Generación Jóvenes Emprendedores 2008-2011, celebró su baile de graduación en La Cartuja.

La directora de la Secundaria y Prepa del Colegio Español, Profra. Mary Carmen Ramírez de Tenolapa, en su mensaje felicitó a los graduados y los exhortó a continuar con su vida académica.

Los alumnos prepararon unos números de baile especiales en lugar de vals, ya ese tradicional ritmo de baile prefirieron bailarlo con sus padres.

Graduacion Secundaria Colegio español 2011
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Momentos de Definición

Ante la serie de circunstancias que prevalecen en Acapulco, se ha desatado una serie de acciones ciudadanas, principalmente las referentes a expresiones libres en las redes sociales.

Y ahí mismo, hay quienes piden orar, otras se la viven dando lecciones de optimismo, hay quienes tomaron como medio de comunicación lo online para reportar en el mismo momento los hechos.

Lo interesante es que la misma dinámica nos lleva a un solo lado de la problemática que vive Acapulco, dejando que transiten libremente de manera impune todos aquellos actores que con sus acciones le han dato al traste a Guerrero y a Acapulco.

Seamos claros los principales problemas que tenemos en nuestra regíón se llaman: Corrupción e Impunidad.

Va un ejemplo, un día un emprendedor decide invertir y le apuesta a una parte de Acapulco y pone su negocio en una zona donde nadie piensa que puede crecer el puerto. Genera empleo formal, paga impuestos, invierte en pozos, planta tratadora de aguas negras, en fin crea un negocio que impulsa el desarrollo. El tiempo le da la razón y obvio se aclientela, logra su meta de ver que su inversión fue un éxito. Y qué pasa? Pues que de un día para otro se pone al lado una “competencia” con el apoyo de algunos funcionarios que le permiten no tener planta tratadora, robarse la luz, el agua, no pagar impuestos, no generar empleos formales, peroooo: “da más barato”

Y el negocio formal lo comienza a resentir, pierde clientes, tiene que despedir trabajadores, ya no sale con los costos, deja de pagar impuestos, y un día, se levanta el emprendedor y decide que no tiene caso irse por lo derecho… y ve a quien puede fregar a partir de ese día.

Mientras todo eso pasa, los funcionarios que cambian uso de suelo, que le dan contratos a sus parientes, que dan permisos de construir en zonas donde no, que “rasuran” los programas sociales, que despiden trabajadores de años para meter a amigos, que dejan que se invada la vía pública, que dan recursos a la informalidad, siguen impunes, libres, pues ellos no se sienten responsables de lo que vivimos actualmente en el puerto… y lo peor como pertenecen a esos partidos que tienen secuestrado al país, pues quieren ser candidatos a algo para las elecciones del 2012.

Y conste no se particulariza, nos referimos a todos los niveles de gobierno y por supuesto también a los del poder legislativo tanto local como federal.

Es cierto, debemos tener mucho cuidado con la grave situación que vivimos, pero debemos tener más conciencia con el proceso electoral que se avecina. Es ahí, donde realmente les duele a los partidos y sus políticos que ambicionan el poder por el poder.

No debería gobernarnos ya nadie más que no se comprometa realmente con la sociedad. Que dejen los escenarios cómodos y adquieran responsabilidades con la ciudadanía. Es buen momento para iniciar algo en torno a ello.

Clausura Curso de Verano del Instituto Londres

El Curso de Verano que llevó a cabo el Instituto Londres estuvo lleno de magia y diversión todos los días, por lo que en la clausura ese toque mágico con el que recibían a los pequeños no podía faltar.

Vestida con un llamativo traje de payasita, Miss Yolis Parra, coordinadora del Curso de Verano, dio la bienvenida al “Circo” a los padres de familia, quienes presenciaron números de magia, malabarismo, equilibrio, así como números musicales y de domadores de cebras y leones.

Los más de 30 chiquillos que asistieron al curso se divirtieron tanto en el curso como en la clausura, ya que siempre lucieron sonrientes en cada uno de sus números.

En el receso del programa, los papás tuvieron la oportunidad de convivir en medio de un comelitón de deliciosas tostadas de tinga de pollo. El show continúo con los números finales de baile con la música de la película ” Río”.

Cabe mencionar que también hubo una demostración de karate, clase que se impartió durante las cuatro semanas que duró el curso, así como también, cocina, salón de belleza, natación, futbol, aprendiendo un idioma, entre otras actividades.

La directora del Instituto Londres, Profra. Yolanda Parra, felicitó a todos los maestros del curso de Verano por la gran labor que realizaron con los niños.

Clausura Curso Verano Instituto Londres
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Clase Media

En México se han creado mitos que luego marcan conductas sociales. Dos casos pueden ejemplificarlo: durante muchos años, hasta en los libros de texto se decía, que los empresarios son los explotadores, los responsables de la carestía que se vivía en esos momentos. El tiempo puso en su lugar los roles: los empresarios generan empleo y pagan impuestos, por lo tanto son los que aportan los recursos para que el gobierno los pueda utilizar para el desarrollo, pero como al gobierno le molestaba que le pidieran cuenta de cómo usaba ese dinero, pues se dedicó a forjar la mala imagen del empresario. Hay que aclarar que no todos los políticos son deshonestos, como tampoco todos los empresarios son una blanca paloma, pero de eso a que el empresariado haya sido el causante de tantas devaluaciones e inflación de aquellos momentos hay un enorme trecho.

El otro mito es que o eres pobre o eres rico, no hay medio. Es decir, no hay clase media. ¿Cuántas personas a las que preguntas cómo te catalogarías se van a cualquiera de los dos extremos? ¿Y porqué esa manera de comportarse del mexicano? Porque igualmente durante años -y más estos últimos 12 de ellos- se ha dado una especie de división de los mexicanos en dos polos. Aunque eso sea la percepción y no la realidad.

La clase media existe y subsiste a pesar de todo, es la que con esfuerzo ha decidido buscar las mejores escuelas públicas o emigrar a la instrucción privada para sus hijos, la que consiguió el crédito de Infonavit o de interés social bancario para a través de una hipoteca tener casa o departamento propio, la que uno o dos de los integrantes de una familia pueden conseguir un crédito automotriz -muchas veces prefieren el crédito automotriz al hipotecario, es la que a través de su trabajo o empresa ha conseguido darle alimentación, vestido y educación a sus hijos viviendo “al día” como comúnmente se dice. Y hay que aclarar que la clase media vive y convive en colonias sin distingo, hasta en las más populares existe clase media.

Y es a esta forma de vida la que más le ha afectado toda la problemática que se vive. Es ella que mayor riesgo corre con la amenaza internacional de otra crisis económica más ocasionada por la voracidad de los mercados financieros y mal manejo de los déficit de países considerados de primer mundo como Estados Unidos e Inglaterra.

De igual forma es víctima de toda la estructura formal por medio de la cual obtiene sus ingresos los diferentes niveles de gobierno, y también es blanco de la mayoría de las acciones ilegales que los ven como mercado cautivo si nos refiriéramos en términos de marketing.

Y lo peor, es que es precisamente este segmento poblacional el que ha definido los grandes cambios democráticos del país, el que ha despertado ocasionalmente y después de salir a votar y marcar diferencias regresa al letargo, no se consolida, no se agrupa y no se organiza, dejando pendiente siempre el concluir con su participación en obtener un mejor futuro

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